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En
lo más cotidiano, no suele pasar un año
sin que alguien (o unos cuantos) se desgarren las vestiduras,
y muchas veces con razón, porque tal actor le robó
el premio a tal otro. ¿Y cómo puede ser que
ese producto tan comercial le haya ganado a esta otra obra de
arte, de avanzada? Muchos son los factores por considerar,
y algunos de ellos ya los consideramos en LOS PREMIOS OSCAR®.
Más de una vez entran en juego: el favorito del público,
el que debería ganar por justicia y el que en definitiva
gana. Eso es precisamente lo que sucedió en 1997 en la
categoría Mejor Actor: el favorito del público era
Peter Fonda por su actuación en Ulees Gold
(El oro de Ulises), el premio debería haber sido
para Robert Duvall por The Apostle (El apóstol)
y el ganador fue el mimado de la Academia, Jack Nicholson, por
una actuación repetitiva en As Good As It Gets (Mejor...
imposible).
Por
eso, en esta sección concentrémonos en recorrer
la historia del Oscar® y recordemos algunas de esas escandalosas
elecciones. Nos concentraremos en las más resonantes. Y
después cada uno podrá agregar las propias, o no
coincidir con este cronista.
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19321933.
Mejor Actriz: Independientemente de los méritos de
Katharine Hepburn, ganadora por Morning Glory (Gloria
de un día), el bochorno pasa por que no la
nominaran a la Divina Garbo por su actuación
en Queen Christina (Reina Cristina). |
1934.
Mejor Actriz: Claudette Colbert en It Happened One Night
(Lo que sucedió aquella noche) en vez de Bette
Davis por Of Human Bondage (Cautivo del deseo).
Como consecuencia, al año siguiente Bette recibió
un Oscar® consuelo cuando la ganadora debería haber
sido Katharine Hepburn por Alice Adams (La mujer que supo
amar).
1937.
Mejor Actriz: Luise Rainer en The Good Earth (La buena tierra),
que además era su segundo Oscar® consecutivo, priva
a Greta Garbo de una merecida estatuilla por Camille (La
dama de las camelias).
1939.
Mejor Actor: Robert Donat por Goodbye, Mr. Chips (Adiós
Mr. Chips) se benefició de los votos que se dividieron
el favorito del público, Clark Gable por Gone With
the Wind (Lo que el viento se llevó) y el real
merecedor, James Stewart por Mr. Smith Goes to Washington
(Caballero sin espada).
1940.
Mejor Actor: Una vez más el premio consuelo. James Stewart
es recompensado por la pérdida del año anterior
por un papel sin mayor trascendencia en The Philadelphia
Story (Pecadora equivocada), relegando al extraordinario
Henry Fonda en The Grapes of Wrath (Viñas de ira).
1941.
Mejor Película: How Green Was My Valley (Qué
verde era mi valle), un excelente film de John Ford se
llevó el Oscar® que Hollywood no estaba listo para
dar, a la película aclamada como la mejor de todos los
tiempos: Citizen Kane (El ciudadano). Lo que pasa
es que Citizen Kane era tan de avanzada como Grapes of Wrath,
del año anterior, que también perdió y era
de John Ford. ¿Otra vez el premio consuelo con un año
de arrastre?
1943.
Mejor Actor: Paul Lukas (¿Quién? se
preguntarán muchos), protagonista de Watch On the
Rhine (Alerta en el Rhin) le arrebata el premio
a Humphrey Bogart por Casablanca (Casablanca).
1947.
Mejor Actriz: Loretta Young, de The Farmers Daughter
(Mi adorable rival), se lleva el premio que todos apostaban
correspondía a su mejor amiga, Rosalind Russell de Mourning
Becomes Electra (Electra).
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1948.
Mejor Actriz: Jane Wyman por Johnny Belinda (Belinda)
se beneficia de la tendencia de la Academia a premiar a los
que interpreten a personas con problemas físicos o
mentales. En este caso su personaje era sordomuda. Y Barbara
Stanwyck perdió su cuarta y última posibilidad
de ganar el Oscar® por Sorry, Wrong Number (Al
filo de la noche). |
1950.
Mejor Actriz: Bette Davis, la Margo Channing de All About
Eve (La malvada) y Gloria Swanson, la Norma Desmond de
Sunset Blvd. (El ocaso de una vida) tuvieron la
mala suerte de coincidir en el mismo año. Resultado: se
repartieron los votos y terminó ganando Judy Holliday por
Born Yesterday (Nacida ayer).
1951.
Mejor Película: ¿Cómo pudo An American
in Paris (Un americano en Paris) ganarle a A Place
in the Sun (Ambiciones que matan) y a A Streetcar
Named Desire (Un tranvía llamado deseo)? La misma
MGM no podía creerlo, y al día siguiente sacó
un aviso a toda página en el diario Variety en el cual
el león de la Metro miraba al Oscar® y decía
Honestly, I was just sitting In the Sun waiting
for a Streetcar, haciendo referencia a los
títulos en inglés de las dos perdedoras. (Honestamente,
estaba sentado al sol esperando el tranvía).
1951.
Mejor Actor: El premio consuelo de Humphrey Bogart le llegó
por una buena actuación en The African Queen (La
reina africana), pero el perjudicado fue el espectacular
Marlon Brando de Streetcar.
1952.
Mejor Película: La historia se repite. El gran espectáculo
comercial, The Greatest Show on Earth (El espectáculo
más grande del mundo) prevalece sobre el verdadero
arte cinematográfico de The Quiet Man (El hombre
quieto) o incluso High Noon (A la hora señalada).
1954.
Mejor Actriz: La etérea Grace Kelly, de The Country
Girl (La que volvió por su amor), derrotó
a la favorita sentimental y merecedora: Judy Garland de A
Star Is Born (Nace una estrella).
1955.
Mejor Actriz: el premio a Anna Magnani por The Rose Tattoo
(La rosa tatuada) tuvo el mismo efecto que una bola de
nieve. Su actuación fue excelente, pero la desolada Susan
Hayward de Ill Cry Tomorrow (Mañana lloraré)
no esperó al día siguiente, y lloró desconsoladamente
la derrota. Si Hayward hubiese ganado en 1955 quizás los
votantes no la habrían elegido en el 58 por
I Want to Live (La que no quería morir), sino a
Elizabeth Taylor por Cat On a Hot Tin Roof (Un gato sober
el tejado caliente) o a Deborah Kerr en Separate
Tables (Mesas separadas). Siguiendo esta línea
de pensamiento, si Liz hubiese recibido su Oscar® en 1958,
en 1960 no le habrían dado uno consuelo por haber sobrevivido
a una neumonía, y para peor por un film espantoso, Butterfield
8 (Una Venus en visón). Entonces seguro que Deborah
Kerr habría quebrado su mala racha por su actuación
en The Sundowners (Tres vidas errantes). Es decir
que si le hacen caso a este cronista ¡terminarán
culpando a la pobre Anna Magnani del hecho de que Deborah Kerr
fue nominada seis veces y nunca ganó el Oscar®!
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