|
Está
bien. De entrada reconozcamos que para este Oscar® 2001, el
año de elegibilidad 2000 no fue de los más brillantes
de la producción hollywoodense. Los ha habido mejores,
sin dudas. Algo muy indicativo es el hecho de que la lista de
nominaciones en algunas de las categorías haya sido tan
predecible. Todos los años, entre los premios previos,
las nominaciones de los diferentes gremios a sus propios galardones
y la opinión de los críticos, es posible esbozar
una aproximación. Pero sólo eso. El elemento sorpresa
siempre está allí. No fue tan así este año.
 |
Hollywood
está nervioso. Se avecina una huelga de actores, que
tienen una serie de reclamos gremiales. Lo mismo está
sucediendo con los guionistas. Sus propias negociaciones se
han estancado y la huelga parecería inevitable. Todos
los artistas tratan de hacer malabares con su tiempo para
concretar la mayor cantidad de proyectos posibles. Es cuestión
de imaginarse las consecuencias de una paralización
de la industria y el efecto que esto podría tener sobre
el Oscar® 2002... |
Mientras
tanto, a los votantes les habrá resultado difícil
encontrar 5 candidatas merecedoras en las categorías principales,
pero para Mejor Película lograron un mix perfecto. En ese
sentido no estamos ante una nómina como la que apreciamos
en 1998, en que había dos películas de guerra, Saving
Private Ryan (Rescatando al soldado Ryan) y The
Thin Red Line (La delgada línea roja); dos films
ambientados en la Inglaterra isabelina, Shakespeare in Love
(Shakespeare apasionado); y Elizabeth (Elizabeth).
La única variación tuvo que venir del exterior,
con La vita è bella (La vida es bella)...
y también transcurría durante la Segunda Guerra
Mundial. Esta vez las candidatas no podrían ser más
variadas. Una comedia dramática con toques de fábula,
un drama testimonial sobre el flagelo del narcotráfico
y las drogas, una historia de triunfo por sobre el sistema, una
aventura épica llena de acción, y una "de romanos"
al mejor estilo mega-espectáculo. Sin embargo, entre las
películas nominadas, en general, se puede observar una
cierta tendencia a los films con múltiples historias que
confluyen, como por ejemplo Traffic (Traffic), Requiem for
a Dream, la mexicana Amores perros y, en
cierta medida, también la francesa Le goût
des autres.
 |
Tan
indecisos no deben haber estado los votantes. Este año
se dio que 4 de las candidatas tienen a su director nominado
también. Es muy raro que haya una coincidencia de 5
a 5. Casi siempre entra un director diferente, y uno se da
cuenta de que su película y la película que
quedó huérfana de director nominado son las
dos que se disputaron el quinto puesto. En este caso, las
últimas plazas disponibles en las categorías
Mejor Película y Mejor Director las pelearon obviamente
Chocolat (Chocolate) y Billy Elliot (Billy Elliot).
Y se quedaron con una cada una: película y director
respectivamente. |
Otra
cosa que sucedía particularmente en las décadas
del '60 y '70 es que se nominaba a un director extranjero, pero
no así a la película que dirigió. Quizás
sí como Mejor Película en Idioma Extranjero, pero
no para el premio mayor. Esto no les sucedió ni a Roberto
Benigni en 1998 ni a Ang Lee con Crouching Tiger.
|