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intención de esta nota no es analizar la cinematografía de América
Latina en cuanto a su calidad, cantidad o méritos. Hay en el continente
países con una producción muy numerosa y otros que prácticamente
carecen de una industria cinematográfica. Y siempre está el tema
de la falta de subsidios para poder competir no sólo contra la maquinaria
de Hollywood, sino también para acercarse a la producción
europea, que arrasa con los premios de esta categoría. Haremos una
reseña de cómo le ha ido a la región en materia del Oscar®, enumerando
sus pocas nominaciones y única estatuilla y cuáles son algunos de
los errores que quizás se cometen en la presentación de las candidatas
al premio a la Mejor Película en Idioma Extranjero. Pero debemos
empezar por analizar de qué se trata esta categoría. En los principios
del Oscar®, se otorgaba un premio especial a alguna película extranjera
que por sus méritos, y a juicio de la Academia y su Junta de Gobernadores,
mereciese el reconocimiento. De esta forma, en los 9 años comprendidos
entre 1947 y 1955 se entregaron 8 Premios Especiales a filmes, estrenados
comercialmente en los Estados Unidos, como Rashomon (Rashomon,
1950), de Akira Kurosawa, premiada en 1951, o Jeux
Interdits (Juegos prohibidos, 1951), de René Clément, galardonada
en 1952. A partir de 1956, al ver el flujo constante de producciones
de calidad, la Academia resolvió crear la categoría Mejor Película
en Idioma Extranjero, es decir no hablada en inglés. La primera
ganadora fue La Strada (La Strada, 1954), de Federico
Fellini. |
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Consideremos
únicamente las reglas actuales para esta categoría. Se invita a
cada país a que presente una candidata, siguiendo un sistema de
selección democrático, en el que votan representantes de los diferentes
gremios de la industria o las Academias de Cine de los países respectivos.
El film candidato tiene que haber sido exhibido comercialmente en
su país de origen entre el primero de noviembre del año anterior
y el 31 de octubre del año de elegibilidad.
La película debe estar hablada “predominantemente” en el idioma
nacional, y la inclusión de diálogos en inglés puede ser únicamente
incidental y justificada por el argumento. Debe presentarse debidamente
subtitulada al inglés y, lo más importante de todo, el país debe
certificar que el talento creativo que ejerció el control creativo
del film es de ese país. No hay limitaciones respecto del estreno
de la película en los Estados Unidos. La misma puede haberse estrenado
durante ese año en el país del Norte o no.
El Comité “Mejor Película en Idioma Extranjero” se pone luego a
trabajar. Toman las decenas de películas enviadas (en el año 2001
se recibieron la cantidad record de 46 candidatas) y se las divide
en dos grupos. La mitad de los miembros del Comité ve las candidatas
y realiza, mediante votación secreta, una preselección. Cuando los
dos sub-comités han terminado su selección, todos los miembros ven
las películas seleccionadas por el otro grupo y se realiza la selección
final. Las 5 más votadas son las que integran la categoría.
Hay anécdotas divertidas sobre el proceso de selección. Las películas
son proyectadas en salas dentro de las instalaciones de la Academia.
Transcurrida media hora del film suena un timbre, y los miembros
que así lo deseen pueden retirarse de la sala. Hay casos de películas
en que ese timbre marcó un desbande general de espectadores.
Si la película nominada además fue estrenada y exhibida durante
7 días en Los Angeles puede ser candidata en cualquier otra categoría,
incluso Mejor Película. Pero si es estrenada en los Estados Unidos
al año siguiente, queda excluida de cualquier posibilidad. Es decir
que La Vita è Bella (La vida es bella, 1998), que
también fue estrenada en Los Angeles en 1998, pudo ser candidata
en otras categorías y por eso Roberto Benigni fue nombrado Mejor
Actor. Pero si hubiese sido estrenada en 1999, su “romance” con
el Oscar® se habría terminado.
Acá llegamos a un primer punto muy importante. La Academia cuenta
con más de 5.700 miembros. En la mayoría de las otras categorías,
todos los miembros votan el premio final. Pero, dado que las películas
en idioma extranjero no necesariamente se han dado en los Estados
Unidos, los únicos que pueden votar cuál nominada se lleva el premio
son los miembros de la Academia que puedan justificar haber asisitido
a las exhibiciones especiales que se organizan, y haber visto
las 5 candidatas. Deben incluir las entradas a la sala en el
sobre con que votan. Es decir que este premio quizás lo definen
1000, 500 ó 300 miembros. Por eso es altamente impredecible.
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